Nuestras Demandas

Reconocimiento y dignificación de la partería tradicional

El aporte de la partería en Chiapas es indiscutible. Sin embargo, hacemos nuestro trabajo sin reconocimiento social, económico y político. Luchamos por la dignificación de la partería la cual es un bien y un derecho cultural, es parte de la identidad de nuestros pueblos.

Libre ejercicio de la partería

Decimos alto a la criminalización y persecución a la que son sometidas las parteras por cuidar los embarazos y partos en sus comunidades y barrios. La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el marco legal nacional en materia de salud y de derechos de los pueblos originarios protege su ejercicio.

Reconocimiento del derecho de las mujeres a decidir dónde y con quién quieren parir

Las mujeres en el estado son sometidas a presiones por parte del personal de salud para que se atiendan en hospitales. Infundirles miedo, regañarlas y negarles la atención a ellas y a sus bebés son algunas de las estrategias más comunes que han utilizado. Reivindicamos el derecho de todas las mujeres a decidir y a que todas sus opciones de atención sean dignas y seguras.

Servicios de salud accesibles, de calidad y respetuosos en nuestras comunidades

La deficiencia de los servicios de salud en el estado y una atención institucional caracterizada por la discriminación y el maltrato hacia las mujeres, así como a las poblaciones campesinas e indígenas, nos obliga a demandar servicios y atención de calidad, adecuada culturalmente, en nuestras lenguas y basada en el respeto y dignidad de las personas.

Derecho a la protección, conservación y transmisión de los conocimientos ancestrales

La partería tradicional es un conjunto de saberes y prácticas vivas pero en la actualidad se desarrolla en un contexto de amenazas sociales, culturales y económicas que obstaculizan su transmisión a las nuevas generaciones y que amenazan su supervivencia.

Validación de las constancias y certificados elaborados y expedidos por las parteras para el registro y obtención del acta de nacimiento

Pedimos el cumplimiento de la Ley General de Salud que autoriza a las parteras a expedir certificados de nacimiento, adaptados a nuestro contexto y condiciones, y que permite garantizar la identidad y el registro inmediato y gratuito del nacimiento de los bebés atendidos por partera.

“Las parteras no se acaban aunque alguien así lo decida. Los niños y niñas siguen llegando en las comunidades. Yo dejaré la partería cuando me muera, no porque alguien lo diga”

Retos

Las parteras tradicionales hemos enfrentado y superado numerosos desafíos a lo largo del tiempo. Sin embargo, aún existen retos estructurales que afectan el fortalecimiento y la continuidad de nuestra labor.

Imagen negativa de la partería tradicional
En los últimos años se ha difundido, principalmente desde algunas instancias de salud y a través de las redes sociales, la idea de que las parteras ya no existen o que no brindan una atención «segura», que causamos muerte materna y neonatal o que cobramos mucho por nuestro trabajo. Estos mensajes han contribuido a generar una percepción negativa sobre nosotras.

Discriminación hacia las parteras tradicionales y las mujeres que atendemos
Las parteras tradicionales de México seguimos enfrentando discriminación, malos tratos y distintas formas de violencia por parte de algunos profesionales e instituciones de salud, que desvalorizan nuestros conocimientos y nuestra contribución al bienestar de las comunidades. Esta violencia también alcanza a las mujeres y familias que deciden ser atendidas por una partera, quienes en muchas ocasiones reciben un trato discriminatorio por ejercer su derecho a elegir la forma de atención durante el embarazo, el parto y el posparto.

Nuevas regulaciones sobre la partería tradicional ponen en riesgo su supervivencia
La aprobación de la Norma Oficial Mexicana 020 en 2025, Para establecimientos de salud y el reconocimiento de la partería, en la atención integral materna y neonatal, presenta varios retos que pueden derivar en la exigencia de certificaciones obligatorias y condicionamientos para las parteras tradicionales, y que es contrario a la reforma a la Ley General de Salud en sus artículos artículos 6, 64, 79 y 389. Esta situación pone en riesgo el ejercicio de la partería tradicional e indígena.

La reciente creación de los Comités Nacionales y Estatales de Partería representa un nuevo desafío, ya que estos espacios no garantizan la representación de las parteras tradicionales. Desde nuestra perspectiva, las decisiones sobre la partería no pueden tomarse sin la participación plena de quienes la ejercemos. El Movimiento de Parteras de Chiapas Nich Ixim seguirá luchando para que se respete la autonomía de la partería tradicional como un sistema propio de conocimientos y cuidados.

Limitaciones para el fortalecimiento interno
El Movimiento está conformado por 600 parteras de 42 municipios. Para realizar nuestras reuniones en un espacio seguro nos organizamos en asambleas, talleres y reuniones donde compartimos saberes, experiencias y nuestros sentires. Uno de nuestros principales retos es la falta de recursos económicos para que las parteras podamos reunirnos, dialogar, cuidarnos mutuamente, compartir experiencias y fortalecer la organización y nuestras redes de apoyo. Asimismo, aún nos falta llegar a muchos municipios para contar con representación en todo el estado y lograr mayores cambios en favor de la partería.