Nuestras 5 Demandas

01

Reconocimiento y dignificación de la partería tradicional

El aporte de la partería en Chiapas es indiscutible. Sin embargo, hacemos nuestro trabajo sin reconocimiento social, económico y político. Luchamos por la dignificación de la partería la cual es un bien y un derecho cultural, es parte de la identidad de nuestros pueblos y debe ser considerada patrimonio inmaterial del país.

02

Libre ejercicio de la partería

Decimos alto a la criminalización y persecución a la que son sometidas las parteras por cuidar los embarazos y partos en sus comunidades y barrios. La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el marco legal nacional en materia de salud y de derechos de los pueblos originarios protege su ejercicio.

03

Reconocimiento del derecho de las mujeres a decidir dónde y con quien quieren parir

Las mujeres en el estado son sometidas a presiones por parte del personal de salud para que se atiendan en hospitales. Infundirles miedo y condicionarles los programas sociales son las estrategias más comunes que se han utilizado. Reivindicamos el derecho de todas las mujeres a decidir y a que todas sus opciones de atención sean dignas y seguras.

04

Servicios de salud accesibles, de calidad y respetuosos en nuestras comunidades

La deficiencia de los servicios de salud en el estado y una atención institucional caracterizada por la discriminación y el maltrato hacia las mujeres, así como a las poblaciones campesinas e indígenas, nos obliga a demandar servicios y atención de calidad, adecuada culturalmente, en nuestras lenguas y basada en el respeto y dignidad de las personas.

05

Derecho a la protección, conservación y transmisión de los conocimientos ancestrales

La partería tradicional es un conjunto de saberes y prácticas vivas pero en la actualidad se desarrolla en un contexto de amenazas sociales, culturales y económicas que obstaculizan su transmisión a las nuevas generaciones y que amenazan su supervivencia.

“Las parteras no se acaban aunque alguien así lo decida. Los niños y niñas siguen llegando en las comunidades. Yo dejare la partería cuando me muera, no porque alguien lo diga”

Retos

A pesar de que siempre hemos contribuido a mantener y cuidar la vida en nuestros pueblos y comunidades, en la actualidad nos enfrentamos a muchos problemas por ser parteras y seguir atendiendo partos.

En algunos municipios del Estado las instituciones del Sector Salud nos prohíben atender partos y nos amenazan con quitarnos programas de apoyo si no obedecemos. A muchas mujeres que atendemos se les niega el certificado de nacimiento de sus hijos e hijas e igualmente se les amenaza con quitarles apoyos sociales si se atienden con parteras. No se respeta el derecho de las mujeres a decidir con quién y dónde quieren atenderse.

Cuando llevamos a las mujeres al hospital por alguna urgencia nos excluyen y no nos dejan acompañar a la mujer. En múltiples ocasiones, de manera prejuiciosa, nos responsabilizan de la situación de la mujer que trasladamos, hasta nos han llegado a decir que si algo sale mal nos van a meter a la cárcel o que tenemos que pagar multa.

Nos dicen que solo los doctores saben porque ellos si estudiaron. Se les olvida que nosotras hemos atendido siempre a las mujeres, desde antes de que hubiera doctores y que nuestros conocimientos tienen miles de años acumulados. Sabemos que como parteras nos tenemos que seguir preparando y estamos dispuestas a hacerlo, siempre que se respete nuestro trabajo, se reconozcan nuestros saberes y se tomen en cuenta nuestros derechos.